Otra presunta culpable: el caso Lesly

Otra presunta culpable: el caso Lesly, una mujer sentenciada por aborto espontáneo debido a las recientemente aprobadas y retrógradas “leyes antiaborto” impulsadas por la iglesia católica y grupos conservadores (incluyendo el apoyo de PAN y PRI) en nuestro país. Éstas son las consecuencias del decreto 175 en Baja California.

Por favor, firmen la carta para pedir la liberación inmediata de Lesly:

haz click aquí para firmar

Esto es un verdadero atropello a los derechos humanos motivado por una irracional concepción de las mujeres y de la vida humana basada principalmente en dogmas religiosos. Este tipo de ideologías no deben interferir en nuestras leyes. Se debe respetar el estado laico, de lo contrario, no nos sorprenda que en el futuro nuestro país sea cada vez más parecido a una teocracia donde la gente no tiene libertad de expresión ni de credo.

No sólo debemos exigir la liberación inmediata de Lesly, sino la remoción de la modificiación al artículo 1º constitucional de Baja California para eliminar la “protección de la vida desde la concepción”, razón por la cual este aborto espontáneo fue equiparado a “homicidio agravado por parentesco”, i.e. la juzgaron de igual modo a como si hubiera ella misma asesinado un hijo nacido, cosa totalmente absurda. Exijamos su libertad y la abrogación del decreto 175.


Anuncios

¿Otra vez vida extraterrestre?

Este artículo de Martín Bonfil en “La ciencia por gusto” desmiente la sonada publicación reciente de un artículo donde un científico de la NASA afirma haber encontrado evidencia de antigua vida extraterrestre en un meteorito. No es la primera vez que se había escuchado tal afirmación, ni la segunda siquiera, por lo que desde que vi esta noticia tuve que ser cauteloso en no difundirla sin bases. Este artículo me ahorró el trabajo de ahondar en dicha investigación antes de darle mayor crédito. FFM

Asunto: La Ciencia por Gusto: ¿Otra vez vida extraterrestre?
Fecha: Wed, 09 Mar 2011 19:31:37 +0000
De: La Ciencia por Gusto <mbonfil
Para: ferminfm

La Ciencia por Gusto

Posted: 09 Mar 2011 08:13 AM PST

Por Martín Bonfil Olivera
Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM
Publicado en
Milenio Diario, 9 de marzo de 2011
Si usted se emocionó al ver titulares como “Científico de la NASA halla vida extraterrestre” (Milenio Diario, 6 de marzo), lamento desilusionarlo. No es cierto.
La noticia fue difundida primeramente por Fox News el sábado 5 de marzo, se esparció rápidamente en internet y luego en los medios masivos. Fue notorio el tono temerario de la mayoría de los titulares, que en general no dudaban ni tantito de que la nota fuera real.
Y a primera vista, parecían tener razón: el descubridor era un científico de la NASA, el doctor Richard B. Hoover, astrobiólogo del Centro Marshall de Vuelo Espacial. Y su investigación fue publicada en una revista científica especializada y arbitrada.
Hoover analizó muestras de tres meteoritos, de la clase de las condritas carbonáceas, conocidos como Alais, Orgueil, e Ivuna (por los sitios donde fueron hallados, los primeros dos en Francia, y el tercero en Tanzania).
Encontró, usando diversas técnicas microscópicas y de análisis químicos, estructuras en forma de filamentos muy similares a ciertas clases de bacterias terrestres. Luego de una serie de análisis, concluye que “estas bacterias fosilizadas no son contaminantes terrestres, sino los restos fosilizados de organismos vivos que vivieron en los cuerpos celestes de donde provienen estos meteoros”. Y añade que “esto implica que la vida se encuentra en todos lados, y que la vida en la Tierra puede haber provenido de otros planetas”. Bastante audaz; si fuera cierto, estaríamos ante la noticia del siglo, y el sueño de tantos científicos –entre ellos Carl Sagan– se habría cumplido: ¡no estamos solos en el cosmos!
Los “microfósiles” del meteorito ALH84001

Pero si recordamos que ya en agosto de 1996 habíamos oído la misma historia, quizá queramos ser un poco más cautos. En ese entonces, otro grupo de científicos de la NASA, liderados por David McKay, afirmó en la prestigiada revista Science haber descubierto evidencia de bacterias fósiles en el meteorito ALH84001, proveniente de Marte y hallado en 1984 en la Antártida, afirmación que resultó no tener mayor fundamento (se trataba de formaciones microscópicas con forma de bacterias, pero 100 veces más pequeñas que las bacterias terrestres, pero que mucho más probablemente eran sólo formaciones minerales).

(Por cierto, si usted se pregunta cómo un meteorito puede provenir de Marte, y cómo se sabe tal cosa, la respuesta es que probablemente salió despedido de la superficie de este planeta cuando otro meteorito cayó ahí; lo sabemos por su composición química, idéntica a la de las rocas marcianas –distinta de las terrestres y de otros tipos de meteoritos–, porque muestran evidencia de haber sido sometidos a altas temperaturas como las que se generarían en el choque que las arrojó al espacio, y  porque en algunas burbujas de su interior se halló una composición de gases idéntica a la que las naves Viking encontraron en la tenue atmósfera marciana.)
La cautela se va transformando en desconfianza cuando se conocen las opiniones de diversos expertos, que han cuestionado el poco rigor de la investigación, su formato confuso y lleno de paja, sus afirmaciones injustificadas (Hoover da por hecho desde un inicio que se trata de células de bacterias; el análisis químico no corresponde con lo que se esperaría de materia orgánica, etc.) y otras señales de peligro. Finalmente, todo se reduce, nuevamente, a la forma de las estructuras observadas, que parecen bacterias, pero nada más. Como afirma el famoso biólogo bloguero PZ Myers, “esto no es ciencia, es pareidolia” (ver formas en patrones al azar).
Para acabarla de amolar, el artículo no fue publicado en una revista de prestigio internacional, como Nature o la propia Science, sino en el Journal of Cosmology, una oscura publicación en internet, de dudosa reputación, y manejada por científicos de opiniones muy polémicas como Chandra Wickramasinghe (famoso por afirmar que el virus del Síndrome Respiratorio Agudo Severo –SARS– provenía del espacio).
El sistema de arbitraje que se usó para el artículo también llama la atención: “hemos invitado a 100 expertos a evaluar el texto, y hemos abierto una invitación general a más de 5 mil científicos para que ofrezcan su análisis crítico. Ningún artículo científico en la historia de la ciencia ha recibido un análisis tan concienzudo, y ninguna otra revista científica en la historia de la ciencia ha puesto un artículo tan profundamente importante a disposición de la comunidad científica para ser comentado antes de publicarlo”. Puede sonar impresionante –sobre todo por usar frases tan pomposas–, pero a un científico formal le suena poco serio.
El caso, además de mostrar el poco rigor del periodismo científico actual, que publica sin verificar mínimamente la información, y lo fácil que es lograr la fama con ciencia mal hecha, pero escandalosa, ejemplifica un aspecto importante del método científico: no basta con usar aparatos complicados, hablar como científico y publicar en revistas arbitradas: lo que se afirma tiene que ser discutido a fondo por una comunidad de verdaderos expertos, cosa que no ocurrió en este caso.
A diferencia de la jueza que, antes de tener pruebas suficientes, se apresuró a prohibir la exhibición de la película Presunto culpable, los científicos, de afirmaciones polémicas, exigen evidencia muy sólida antes de tomar decisiones.
Posdata: como colofón a esta comedia, el Journal of Cosmology ha anunciado, en un boletín, que debido al parecer a agresiones por parte de la NASA, dejará de publicarse, y presentará su última edición en mayo de 2011, donde presentará evidencia “que demuestra que la vida en la Tierra tiene un pedigrí genético que se extiende tiempo atrás unos 10 mil millones de años (miles de millones de años antes de que se formara la Tierra)”. Mientras tanto, la NASA publicó un boletín deslindándose de las opiniones de Hoover –quien ya había hecho afirmaciones similares en 1997 y 2007–, y aclarando que su artículo había sido anteriormente rechazado por el International Journal of Astrobiology, ese sí una revista seria. Sobran los comentarios.
¿Te gustó? ¡Compártelo en Twitter o Facebook!:
Tweet
Para recibir La ciencia por gusto cada semana
por correo electrónico, ¡suscríbete aquí!
Derechos Reservados © Martín Bonfil Olivera y Grupo Editorial Milenio 2003-2011

 

Matemáticas para evitar problemas

Un excelente artículo de Joaquín Bohigas (de su columna en el periódico "El Vigía" de Ensenada) sobre una aplicación de modelos matemáticos para "predecir problemas" en un contexto social (ver PDF adjunto). Un asunto de gran utilidad por cierto. FFM

From: Joaquin Bohigas <jbb>
Date: 2011/3/7
Subject: articulos

To: Red Calidad de Vida <redcalidad.de.vida>, Todos IA <ia>

Hola,
aqui les mando tres articulos que a lo mejor les interesa:

-> unas reflexiones sobre las revoluciones, el espionaje y las matematicas

Matemáticas para evitar problemas.pdf

El mexicano ahorita: Retrato de un liberal salvaje

Interesante estudio. Creo que muchas cosas de alguna manera ya las sabemos, pero definitivamente es una análisis mucho más exhaustivo y claro de las concepciones, aspiraciones, anhelos, desencantos, confianzas, desilusiones, sueños, esperanzas, gustos y metas de los mexicanos de hoy. Tristemente, debo decir, una de las cosas que más nos falta es ¡cohesión! Hay que unirnos compañeros… y formar ideas más claras de qué queremos en lo colectivo, como sociedad y como país. FFM

Asunto: El mexicano ahorita: Retrato de un liberal salvaje
Fecha: Fri, 18 Feb 2011 19:11:08 -0800
De: Moises Santos <moises.tilpu
Para análisis, reflexión y discusión… Me recuerda al “México Profundo” de Guillermo Bonfil Batalla y a Santiago Ramírez con: “El Mexicano, Psicología de sus Motivaciones”. Es un estudio interesante, es una buena forma de iniciar las necesarias discusiones. El mismo estudio puede ser discutido ya que no refleja del todo nuestra realidad o realidades ni necesariamente caemos en sus categorias y etiquetas. Al final de la discusión, podríamos conocernos y reconocernos mejor a nosotros mismos, esa por sí sóla, ya sería una gran ganancia…

01/02/2011

El mexicano ahorita: Retrato de un liberal salvaje
http://www.nexos.com.mx/?P=leerarticulo&Article=2047019

Consulta el estudio “Sueños y aspiraciones de l@s mexican@s”
realizado con la ayuda de GAUSSC y Lexia, en formato PDF haciendo clic aquí.

En el otoño de 2010, otoño del bicentenario, nexos emprendió un proyecto largamente acariciado: medir las aspiraciones de los mexicanos. ¿Qué sueñan, qué esperan, qué anhelan, repudian o añoran de su país y de ellos mismos? ¿En qué confían, cómo se definen frente al futuro y frente al pasado? ¿Quiénes son aquí y ahora, más allá de generalizaciones sociológicas y estereotipos históricos?

La tarea fue emprendida mediante un amplio estudio de rango nacional. Un primer componente fue cualitativo, hecho por la empresa Lexia, en grupos de discusión (open groups), con entrevistas a gente de todos los niveles socieconómicos, ocupaciones y edades, en todas las regiones del país. El otro, cuantitativo, fue una encuesta levantada por la empresa Gaussc en mil 794 hogares, durante la última semana de noviembre del año 2010.

El estudio cualitativo ofreció las guías para el cuestionario de la encuesta cuantitativa y dio el marco para la interpretación. La encuesta identificó nueve dimensiones de la sensibilidad nacional mexicana: las aspiraciones y problemas básicos de los mexicanos, los factores que inhiben el futuro deseado, el esfuerzo requerido para alcanzar los sueños buscados, la forma en que los ciudadanos se ven a sí mismos, la forma en que ven el país, la potencialidad de México en el orden mundial, el estado del nacionalismo revolucionario, los niveles de acceso y consumo de información.

Los resultados del estudio arrojan varias sorpresas.

La primera es el profundo individualismo. En proporción abrumadora los mexicanos creen en sí mismos más que en el país donde viven. Todo o casi todo lo esperan de su propio esfuerzo, poco o nada de la calidad política, económica o social de la nación que han construido.

A falta de un sueño común o una visión solidaria que vincule los destinos individuales, los mexicanos tienden a poner sus sentimientos de pertenencia en la familia. No existe más, si alguna vez existió, algo parecido a un sueño o una aspiración común, un sueño mayoritario que comparta siquiera la mitad más uno de los mexicanos. Se diría que la unidad nacional ha volado en pedazos.

La apuesta al propio esfuerzo y el refugio en la familia como mundo nuclear, dibuja, con fuertes trazos, la imagen de un ciudadano que desconfía correlativamente de sus elites dirigentes, en particular del gobierno, y mira hacia el país con un sentido crítico acusado que incluye el resentimiento de creerlo un país rico y no haber recibido suficiente de él.

La confianza casi irrestricta en sí mismo y la desconfianza radical en el Estado y sus instituciones arrojan el perfil de lo que provocativamente hemos llamado un liberal salvaje, queriendo decir con ello que estamos frente a un ciudadano que no reconoce en el fondo otro ethos que el del bienestar personal y familiar, ni otro derecho que el de resolver su vida con los medios a su alcance, perjudiquen éstos o no a su comunidad y a su nación.

La segunda gran revelación de este estudio es que, en sustitución de la unidad de propósito y la cohesión nacional de que México presumió alguna vez, se han configurado en estos años de la democracia y la pluralidad al menos cinco temperamentos mexicanos, en muchos aspectos incompatibles entre sí: cinco variedades de identidad, sensibilidad y proyecto.

Buscando nombrar estos perfiles de la identidad mexicana, hemos acuñado cinco categorías no académicas, de aire más bien lírico, cuya descripción es parte central de este informe. Esas categorías son las siguientes:

1. Nostálgicos tradicionalistas: 30% de los mexicanos; 2. Soñadores sin país: 25%; 3. Pesimistas indolentes: 20%; 4. Optimistas sobre el futuro: 16% de la población; 5. Nacionalistas inconformes: 9%.

El estudio dibuja también al menos tres sensibilidades regionales distintas y en algunos aspectos también incompatibles entre sí. Corresponden a los mexicanos del norte del país (de la frontera con Estados Unidos al principio del Bajío), los del México del centro (del Bajío al Altiplano) y los del México del sur (de las costas de Guerrero y Yucatán a las fronteras con Belice y Guatemala).

El hallazgo final que desprendemos de nuestro estudio es un dibujo del alineamiento partidario al que en general corresponden los distintos perfiles temperamentales del país.

El estudio ha sido realizado, como ya se dijo, por Lexia y Gaussc, bajo la respectiva dirección de Guido Lara y Manuel Rodríguez Woog, pero hubiera sido imposible sin el generoso patrocinio de Walmart, BBVA Bancomer, la Bolsa Mexicana de Valores y GNP (Grupo Nacional Provincial).
Ofrecemos a continuación los resultados del estudio, según el siguiente orden de los hallazgos mencionados:
1. Individuo y familia.
2. País y gobierno.
3. Variedades de la identidad mexicana.
4. Sensibilidades regionales.
5. Sensibilidades políticas.

1. El liberal salvaje: Individuo y familia

Pocas veces podrán encontrarse en una encuesta valores tan altos y contundentes como los referidos al individualismo de que dan cuenta las respuestas de los mexicanos 200 años después de fundada su nación.

En el mes de noviembre de 2010, en que fueron levantadas las encuestas, 90% de los mexicanos consultados dijo tener confianza en que podía cambiar su propia vida, 86% dijo no tener aspiraciones colectivas sino individuales, y 81% declaró que su familia estaba en sus intereses antes que su país.

Los mexicanos dicen saber a dónde van (69%) y tener una cultura de triunfadores (64%). Sin importar lo que hagan ricos y poderosos, dicen, ellos se sienten capaces de alcanzar sus sueños (64% de los encuestados). Dado que en México “cada quien jala por su cuenta” (63%), el esfuerzo personal de cada quien es más importante que el esfuerzo de todos como país (63%). Así las cosas, los mexicanos se declaran, mayoritariamente, dispuestos a hacer todo lo que pueda traerles beneficios, aunque su conducta no se los traiga al país (61%).

¿Qué quiere mayoritariamente este individualista consumado? Quiere bienes terrenales: mejorar económicamente, ser propietario y dar bienestar a su familia (55%) (ver gráfico 1).

Gráfico 1

Los mexicanos encuentran consuelo y esperanza en su familia, idealizada como el refugio donde sí se encuentra apoyo y se pueden compartir valores, penas y miedos tanto como alegrías y éxitos. La familia brinda un asidero social elemental y el motivo para salir a luchar por algo y por alguien en un mundo donde cada quien jala por su cuenta.

La falta de compromiso con una entidad social más amplia que la familia tiene sus efectos: se complica asumir un sueño común más allá de la inmediatez del círculo primario (ver gráfico 2).

Gráfico 2

Adelante ofrecemos la visión que ese liberal salvaje tiene de su país y su gobierno. Anticipamos, por lo pronto, la fractura que hay en su mirada respecto de las aspiraciones que reconoce como propias y las que a su juicio tiene el país. Son miradas divergentes.

Como hemos apuntado arriba, cuando los mexicanos definen su principal aspiración en la vida, el 55% está referido a “tener estabilidad y mejora en el empleo” (23%), “bienestar para la familia” (16%) y “tener propiedades” (16%). A este ámbito de intereses podría agregarse un vago, pero también individualísimo anhelo de “realización personal” (7%). Inmediatamente debajo de los intereses materiales aparece el anhelo de tener buena educación (14%) y acceso a servicios de salud (10%). Finalmente, en el 10% inferior de las aspiraciones individuales encontramos el deseo de que al país le vaya mejor (9%) o de ser buen ciudadano (1%) (ver gráficos 3 y 4).

Gráfico 3

Muy distinto, esquizofrénicamente distinto se diría, es el orden de los bienes que los mexicanos quieren para el país ideal que tienen en la cabeza. No quieren para éste las mismas proporciones de vida próspera que anhelan para sí mismos, sino una vida política de mayor calidad implícita en las aspiraciones de tener un país “seguro, sin violencia” (36%), “sin corrupción” y con buen gobierno (14%), que “cuide el medio ambiente” (3%), y con igualdad de derechos (1%). En total, un 56% de lo que podría entenderse como reclamo de “buen gobierno”.

Gráfico 4

Las categorías relativas al bienestar personal, que en las aspiraciones individuales son enormes, en las nacionales ocupan un lugar relativamente modesto con “empleo y desarrollo” en un 23%, “moderno” (2%) y “libre” con un 1%. En total, 26% (ver gráfico 5). Conviene subrayar de estas comparaciones lo que hemos advertido antes, una de las condiciones más significativas del momento por el que atraviesa la sensibilidad mexicana: la fractura entre el orden de las aspiraciones individuales y el orden de las aspiraciones colectivas. La visión que los mexicanos tienen de su país y su gobierno, que exponemos a continuación, no hacen sino corroborar esta fractura. Si la imagen que los mexicanos tienen de sí mismos es optimista y segura de sí, la que tienen de su país y su gobierno es desesperanzada, resentida y crítica.

Gráfico 5


2. El liberal salvaje: País y gobierno

Una mayoría considerable de mexicanos (74%) piensa que su país no está estancado sino en movimiento, pero ésta es quizá la única idea mayoritaria positiva que tiene sobre el país donde vive y de la clase dirigente que lo conduce. México se mueve, no está estancado ni retrocede, salvo en la opinión minoritaria (26%), pero está muy lejos de ser el país que ha soñado el 72% de los mexicanos. Siendo un país rico que tiene todo para salir adelante (68%), México no ha sido generoso con sus hijos pues el 70% de los mexicanos cree que no le ha tocado nada de la riqueza del país. Una impresionante mayoría piensa que el país les ha quedado a deber (65%), que va por mal camino (62%), que es peor que aquel en que vivieron sus abuelos (57%) y que es un barco a la deriva (56%) (ver gráfico 6).

Gráfico 6

Una mayoría también notable (61%) cree que los mexicanos tienen un sueño común, una aspiración nacional compartida. Pero cuando se pregunta por el sentido de ese sueño, las respuestas se fragmentan: 18% dice querer un México justo; 15% un México honesto y respetuoso de la ley; 14% un México educado; 12% un México igualitario; 10% un México desarrollado económicamente. Otras respuestas suman 31% (ver gráfico 7).

Gráfico 6

Veamos algunos de estos rasgos en mayor detalle, empezando por la percepción mayoritaria de que el país se mueve, no está estancado. Mediante el uso de la metáfora del país como un automóvil de cuatro velocidades, incluyendo neutral y reversa, se preguntó a los encuestados en qué velocidad va la marcha del país. La respuesta mayoritaria fue que el país se mueve en segunda velocidad (32%). Sólo el 16% dijo verlo estancado, en neutral, y 10% cree que va en reversa (ver gráfico 8).

Gráfico 8

La opinión de que el país va por mal camino es muy mayoritaria (62%), al igual que la impresión de que es un barco a la deriva (56%) (ver gráficos 9 y 10).

Gráfico 9

No todo es culpa del gobierno y la clase política. Cuando se habla de qué tanto contribuye el entrevistado al deterioro de la situación del país, una parte significativa de la ciudadanía asume cierta responsabilidad: 46%, casi la mitad, acepta contribuir al deterioro de la situación nacional.

Gráfico 10

Como se ha dicho antes, los mexicanos creen que pueden hacer cosas para cambiar su situación personal: 90%. En contraste, sólo 53% opina que puede hacer algo por cambiar la situación del país. A pesar de la disparidad en los porcentajes, es importante resaltar que los mexicanos, en su mayoría, se sienten capaces de influir en el futuro, se consideran agentes de cambio.

Los mexicanos perciben deterioro o mejora, y en alguna medida se asumen con cierta corresponsabilidad. Sin embargo, la confianza colectiva para influir en el cambio no tiene el peso necesario para influir decisivamente en el rumbo del país. Prevalece la idea de que en todo caso “mi país es mi familia”, pequeña patria que sí se puede cambiar con el propio esfuerzo (ver gráficos 11, 12 y 13).

Gráfico 11

Gráfico 12

Gráfico 13

Existe una creencia generalizada de que México es inmensamente rico: 68% de los mexicanos opina que el país lo tiene todo para salir adelante. Su potencial mayor, para el 33% de los encuestados, es, en general, la gente (5% la “gente con carácter”), seguido de un 32% que señala los recursos naturales (9% “petróleo” y 1% “recursos materiales”). Subrayamos el hecho de que sólo 2% de los mexicanos cree que México tenga riqueza en sus gobernantes, deslinde cuya expresión en términos de desconfianza veremos adelante con alarmante precisión (ver gráfico 14).

Gráfico 14

Pero aunque México es un país rico, su población no: 70% percibe que no ha recibido nada o casi nada de esta enorme riqueza del país, que le queda a deber a los mexicanos (65%) (ver gráfico 15).

Gráfico 15

Frente a estas percepciones mayoritarias del mal rumbo y el mal reparto de la riqueza en que se encuentra el país, vuelve a manifestarse la fractura entre la mirada hacia la situación personal y la mirada a la situación colectiva, pues aunque los mexicanos creen mayoritariamente que el país va mal, también declaran mayoritariamente (54%) que su situación en noviembre de 2010 era mejor que la de 10 años antes (ver gráfico 16).

Gráfico 16

Sorprendentemente, en los estratos rurales hay una valoración más positiva de la situación actual en comparación con la vivida hace 10 años. El hecho es que en relación con su situación personal el mexicano tiene una visión más favorable que la que tiene sobre el país. Quizá por ello los mexicanos piensan, en primera persona del plural, que sí saben a dónde van, 69%, aunque también afirmen, como se ha visto, que el país, en tercera persona, no tiene rumbo (ver gráfico 17).

Gráfico 17

Ver el vaso medio vacío o medio lleno, no por ser un lugar común deja de ser pertinente como recurso analítico y pone en evidencia otra faceta de la división existente entre los mexicanos: 50% tiene una visión optimista, en mayor o menor medida; y la otra mitad ve las cosas con una óptica pesimista1 (ver gráfico 18).

Gráfico 18

Los mexicanos, como se ve, están divididos en sus percepciones. El reto para los líderes del país: articular un sueño común, conciliar aspiraciones individuales y colectivas, hacer explícito el puerto al que se quiere llegar, que necesariamente deberá atender la satisfacción de aspiraciones individuales y de calidad de la vida cotidiana.

No será tarea fácil porque el punto de partida en la relación de los mexicanos con sus gobernantes y, en un sentido más amplio, con sus clases dirigentes, presenta un deterioro que es el mayor de todos los registrados por la encuesta. Empecemos por ver lo que los mexicanos creen que México necesita “para salir adelante”. El rubro de carencia más grande es directamente la falta de “buen gobierno”, con 27%, pero a esa noción de buen gobierno podrían añadirse otros rubros, íntimamente conectados en el imaginario público a la tarea de gobernar bien, tales como “unión, responsabilidad, compromiso” (14%), “honestidad” (11%), “acuerdos políticos” (4%), “seguridad” (4%) y “apoyo a la gente” (3%). Puesto todo junto, podemos decir que un 53% de los mexicanos reclama el buen gobierno como la ausencia mayor en México. Un segundo grupo de acciones que normalmente se asocian a tareas de gobierno podría añadir a este 53% los rubros de “inversiones” (11%), “empleos” (9%) y “educación” (5%), para un total de exigencia de buenos frutos gubernativos del 25%, lo que llevaría la exigencia de buen gobierno a un elevado 78% (ver gráfico 19).

Gráfico 19

Veamos ahora el cuadro de los personajes a quienes los mexicanos otorgan su confianza, que muestra la profundidad de la fractura entre los sentimientos de la nación y sus figuras dirigentes emblemáticas.

Al ser preguntados sobre a quién dejarían, en caso de necesidad, el cuidado de sus hijos, los mexicanos del bicentenario no otorgaban confianzas superiores a un dígito ni a sus soldados (7%), ni a sus presidentes (6%), ni a sus empresarios (5%), ni a sus jueces (4%), ni a sus actores (3%), ni a sus banqueros (3%), ni a sus periodistas (2%), ni a sus policías (2%) ni a sus diputados (1%), ni a los políticos del PRI (0.70%), ni a los del PAN (0.70%) ni a los del PRD (0.30%), ni a nadie (2%). Es la sociedad de la desconfianza (ver gráfico 20).

Gráfico 20

No hay diferencias en el orden por grupos: todos confían más en maestros, médicos y ministros de culto. Algunas diferencias son:

Los hombres tienden a confiar más en el presidente que las mujeres; mientras que las mujeres más en los ministros de culto que los hombres.

Los niveles socioeconómicos altos confían menos en los ministros de culto; mientras que los niveles bajos confían más en estos personajes.

Las clases medias típicas tienden a confiar más en los maestros que el resto; las altas más en empresarios y las populares más en los jueces que los otros niveles.
Pero nada de esto cambia el orden general de confianza/desconfianza.

Por edad, ocupación o estrato rural y urbano no hay diferencia significativa.

Es notable que los personajes en los que los mexicanos depositan su confianza sean los tradicionales del siglo XIX, aquellos no asociados a las elites ni políticas ni económicas modernas, hallazgos que refuerzan la hipótesis de una ausencia de sólidos vínculos comunitarios más allá de los pequeños y estrechos lazos familiares. El Estado se diluye en el horizonte de lo familiar y lo local, casi parroquial. Los personajes relacionados con la política (el presidente, el juez, los policías, los diputados y los miembros de los partidos) no alcanzan más del 6% de confianza. Los liberales salvajes creen casi nada en su gobierno.


3. Variedades de la identidad mexicana

Los mexicanos pueden pensar lo mismo, pero lo piensan de maneras distintas. Esta encuesta ha detectado cinco tipologías, cinco maneras diferenciadas de soñar, aspirar, valorar la situación individual y del entorno. Las tipologías difieren entre sí por la valoración que hacen del rumbo del país y de los mexicanos, de la velocidad con la que México se mueve, de lo que inhibe las aspiraciones, de la autoconfianza para cambiar, del esfuerzo necesario para lograr los sueños, de la imagen que se tiene del país a futuro, de los factores idiosincráticos en contraste con las realidades del mundo contemporáneo, de la capacidad de acceso y consumo de información.2 Las tipologías son las siguientes:

Nostálgico

Nostálgicos tradicionalistas: Constituyen el 30% de los encuestados. Suelen creer que el pasado fue mejor, que los mexicanos carecen de rumbo, que los sueños son inalcanzables y que se ha arraigado entre nosotros una mentalidad de perdedores. Consideran, en cambio, que el país es mejor y más grande que su gente: creen que los ciudadanos le han quedado a deber a México. Sostienen, de hecho, que el país se mueve con rumbo (74%) y que cuenta con lo necesario para convertirse en potencia mundial (38%). Entre ellos priva la noción de que los esfuerzos personales no bastan: aunque el 61% considera que en México cada quien jala por su cuenta, el 54% sostiene que las aspiraciones sólo se podrán cumplir cuando se emprenda un esfuerzo colectivo.

Los nostálgicos tradicionalistas pertenecen a los estratos económicos bajos. El 40% se ubica en los niveles socioeconómicos D+ y D/E, que según los criterios mercadológicos corresponden a las clases populares. Se trata de un grupo formado en su mayor parte por mujeres y amas de casa (56%), así como por personas mayores de 50 años (29%). En esa franja sin jóvenes prácticamente no existe acceso al consumo de información.

En las aspiraciones personales de los nostálgicos tradicionalistas los temas relacionados con bienes materiales son prioritarios. El 52% cree que el principal problema de los mexicanos está en la crisis económica, el alza de precios, el desempleo y la pobreza. Aspiran, sin embargo, a un México educado como rasgo principal para el país. Sintomáticamente, el cuidado de los ancianos forma parte del México de sus sueños.

El 49% de los nostálgicos tradicionalistas habita en el centro del país, el 28% en el sur/sureste y el 23% en el norte.

Soñadores

Soñadores sin país: He aquí al 25% de los mexicanos: jóvenes de entre 25 y 34 años que forman parte de las clases medias y proceden, en su mayoría, de zonas más urbanas que rurales (niveles socioeconómicos C y D+). Este temperamento cuenta con fuerte presencia en el centro (42%), pero es al que adscriben más habitantes del norte del país (40%).

El 85% de los ocupantes de esta franja cree que los mexicanos saben a dónde van, pero que México no tiene rumbo: a diferencia del grupo anterior, sienten que la nación le ha quedado a deber a su gente. Con todo, perciben que el país se mueve más rápido que lo que opina el resto de los grupos (75%). Para ellos los sueños pueden hacerse realidad, pues los mexicanos poseen cultura de triunfadores. Más que los nostálgicos tradicionalistas, se sienten en posesión de alguna capacidad de cambio.

Los soñadores sin país tienden a tener poco acceso a la información y no muestran gran interés en los asuntos nacionales. No privilegian, tampoco, aspiraciones personales específicas: más que en poseer lo básico, aspiran a que México sea mejor y ocupe puestos relevantes a nivel mundial (46%).
Los principales inhibidores del futuro son para ellos la mala calidad de la educación y del empleo, la corrupción, el incumplimiento de la ley y la falta de esfuerzo conjunto de los mexicanos. Su México ideal sería uno seguro, en el que el rasgo principal fuera la justicia. Sólo el 18% de este grupo radica en el sur/sureste.

Pesimistas

Pesimistas indolentes: Este temperamento comprende al 20% de los mexicanos. Se trata del grupo de mayor poder económico: 64% pertenece a los niveles socioeconómicos AB/C+ (clases altas y medias altas) y 14% al C (la clase media típica). El 91% pertenece al estrato urbano y el 55% radica en el centro del país. El pesimismo indolente se caracteriza por un alto consumo de información y un notable interés en los asuntos nacionales: mientras al 51% le interesa, a secas, lo que ocurre en México, el 38% de ese grupo confiesa interesarse en esos temas “algo” o “mucho”. Hablamos de un grupo en el que tiende a haber más hombres, profesionistas y ejecutivos. Hablamos del grupo más bancarizado de la nación y en el que la proporción Círculo Café (la parte más informada y consumidora de noticias de la sociedad) es mayor.

Los pesimistas indolentes comparten la idea de que el país va por mal camino, no se mueve o se mueve en reversa. Comparten la idea de que México se encuentra lejos del país deseable. Su México ideal sería uno con oportunidad de empleo y con economía en buen estado. Las metas prioritarias: realización personal y bienestar para su familia.

La educación es el rasgo más importante en el país que este tipo de mexicano desea habitar. El grupo considera los valores educativos como mecanismo fundamental de la movilidad social.

Optimistas

Optimistas sobre el futuro: Un 16% de los mexicanos cree que el país se mueve en tercera o cuarta velocidad. No sólo considera que México tiene rumbo y dirección: sostiene que la situación ha mejorado si se compara con la que vivieron sus abuelos, y afirma que los mexicanos se están aproximando al país de sus sueños. Es una de las franjas que cree con mayor certeza que México no necesita de Estados Unidos para desarrollarse (56%).

En este temperamento, fincado sobre todo en las clases populares (27%), se ubica uno de los porcentajes más altos de jóvenes de entre 15 y 24 años (34%). Los optimistas sobre el futuro afirman tener la capacidad de cambiar no sólo su situación personal y la de su familia, sino de mejorar la situación general de México. No creen que la mala educación, la corrupción, la falta de esfuerzo conjunto y la baja calidad de los empleos sean obstáculos que impidan el logro de las aspiraciones. Su esfuerzo personal, más que el colectivo, puede convertirse en vehículo que mueva al país entero. El 86% cree que México tiene todo para salir adelante.

Este grupo comparte con los pesimistas indolentes la idea de que la educación es un motor de cambio fundamental: el 20% aspira a tenerla y considera sus valores como el rasgo principal del México deseable.

Los optimistas sobre el futuro sólo necesitan cuatro paredes para trazar el futuro: creen que una vivienda adecuada es lo que se necesita para tener mejor calidad de vida. El dato es significativo: 33% radica en el sur/sureste y forma parte del grupo con mayor presencia en esa región.

nacionalistas

Nacionalistas inconformes: Una minoría reacia a mirar el futuro conforma el sector más crítico de las instituciones y de la situación del país. Los nacionalistas inconformes representan al 9% de los mexicanos. El 95% cree que el México de sus abuelos fue mejor, el 51% considera que el país se mueve en reversa o no se mueve, y el 86% opina que México se halla lejos de los sueños y las aspiraciones. El 58% pertenece al nivel socioeconómico D (clases bajas o populares). Es el grupo con mayor presencia de jóvenes de entre 15 y 24 años (35%). El 45% habita en el centro, el 29% en el sur/sureste y el 26% en el norte.

Para ellos las instituciones son el inhibidor principal de las aspiraciones. El mayor mal de México: la corrupción. A diferencia de los nostálgicos tradicionalistas, que creen que el esfuerzo colectivo puede destrabar el desarrollo, estos desencantados del presente se sienten obligados a emprender esfuerzos solitarios. Sostienen que México tiene todo para salir adelante, pero lamentan que a la población le importe más el futuro que el rescate del pasado. El 71% cree que México puede progresar sin ayuda de Estados Unidos.
En este grupo hay escasa presencia de Círculo Café. Los nacionalistas inconformes tienen el porcentaje más alto de población rural y el menor grado de bancarización. Su acceso a la información es menor que el promedio. Lo mismo su interés en los temas nacionales.

A nivel personal, para este temperamento es prioritario contar con buen empleo. Los rasgos recurrentes en el país de sus sueños: un México igualitario en el que se respeten las leyes y los ciudadanos sean honestos. Un país sin corrupción (ver gráficos 21 y 22).

Gráfico 21

Gráfico 22

4. Sensibilidades regionales

En las diferentes visiones de México no sólo se cruzan géneros, edades y niveles socioeconómicos. Las miradas cambian de matiz según la región que se habite. En el sur/sureste hay más optimistas sobre el futuro que nacionalistas inconformes. En el norte hay más soñadores sin país, que pesimistas indolentes. Estos cambios de coloración en las sensibilidades regionales hablan de un predominio de tipologías en zonas específicas (ver gráfico 23).

Gráfico 23

Nuestro análisis revela que tanto el rumbo personal como el rumbo del país son mejor valorados en el sur/sureste: los habitantes de esa zona consideran que la situación es mejor ahora que hace 10 años. Ahí, al igual que en el norte, la población tiende a ser más optimista que en el centro, en donde se recogen las opiniones más críticas. En el centro priva, por ejemplo, la noción de que el país no se mueve o va en reversa; reina la visión de un México en el que cada quien se ve obligado a jalar por su cuenta.

Los niveles de optimismo no son lo único que distingue a las regiones. Los mexicanos del norte sueñan con un México seguro; los del sur/sureste, con uno sano, solidario, soberano, igualitario, feliz. En el centro, el ideal es un país con buen gobierno, educado y desarrollado económicamente.

A pesar de sus diferencias, las regiones comparten una sensación: a los mexicanos les ha tocado poco de la riqueza de México. Este sentimiento (8% en el centro, 9% en el norte) es menos pronunciado en el sur/sureste, en donde el 16% cree que le ha tocado algo o mucho de esa riqueza. En el sur/sureste se comparte la idea de que los ciudadanos son más ricos-menos pobres que el resto del país. No es extraño que ahí predomine la certeza de que no es México quien está en deuda con los ciudadanos, sino que son los ciudadanos quienes están en deuda con México (ver gráfico 24).

Gráfico 24

En términos de sensibilidades, aparece un matiz controvertido: en el norte, en donde el principal reclamo es la seguridad, se tiende a confiar más en los soldados. En el sur/sureste, donde se exige un México solidario, la confianza gira en torno de los ministros de culto. En ambas zonas figuran maestros y doctores entre los personajes más confiables (ver gráfico 25).

Gráfico 25

5. Sensibilidades político electorales

La encuesta revela de manera incontestable que la sociedad mexicana se encuentra de espaldas a sus partidos políticos. Desdibujados en retóricas sin contenido, hundidos en un espectro de visiones negativas, los institutos políticos, salvo por algunas asociaciones básicas, no logran identificarse con las aspiraciones personales ni las concepciones del país que tienen los mexicanos. El mapa que los vincula con las expectativas ciudadanas revela claramente la magnitud de esa fractura. Se registran tres puntos de identificación general: el PRD viene a la mente de quienes tienen como rango de aspiración un México igualitario; el PRI es mencionado por los que aspiran a obtener lo básico para vivir con tranquilidad; el PAN es identificado, sobre todo, con los mexicanos cuya prioridad es habitar un país educado. Estos puntos de vinculación están más asociados con experiencias recogidas en el pasado que con ideas relacionadas con el futuro.

En términos de lo que le conviene al país del futuro: a) “que el PAN continúe”, b) “que regrese el PRI” y c) “que llegue el PRD”, el regreso del PRI no está asociado con ningún rasgo en particular; la llegada del PRD se relaciona con cierta idea de un México más justo y solidario, y la continuidad del PAN con la idea de un México honesto e integrado al mundo. Un indicador notable es que quienes desean para el futuro un país desarrollado económicamente, educado, igualitario y que ofrezca lo básico para vivir con tranquilidad, no tienen una idea clara de lo que le conviene al país en términos político electorales.

El espejo tiene dos caras. Cuando se pregunta qué es lo que menos le conviene al país para el futuro: a) “que el PAN continúe”, b) “regrese el PRI” y c) “que llegue el PRD”, aparecen rasgos deseables que son vinculados con alguna de estas posiciones. Los que no quieren que el PAN continúe es porque aspiran a un México justo; quienes admiten como inconveniente el regreso del PRI al poder, desean un México honesto, seguro y educado; los que rechazan la llegada del PRD no están asociados con ningún rasgo en particular. Por lo demás, quienes desean un buen gobierno no descartan opciones, y tampoco se asocian con el rechazo de alguna en particular.

De cara a 2012, la sociedad también se muestra segmentada. Los optimistas sobre el futuro aparecen asociados con la idea de que lo que más conviene es que el PAN continúe en el gobierno. Los pesimistas indolentes y los nostálgicos tradicionalistas gravitan en el mapa en posiciones cercanas tanto al PRI como al PRD. Los soñadores sin país, que en 2012 podrían ser quienes inclinen la balanza, parecen alejados de la idea de que lo mejor es que el PAN continúe; coquetean con la vuelta del PRI. La irrupción de “otro partido“, mencionado espontáneamente en la encuesta como la opción que más conviene al país (su componente fundamental es de simpatizantes petistas-lopezobradoristas), se halla más cerca de los nacionalistas inconformes.

Los pesimistas indolentes, cuyo perfil permite vincularlos con los mexicanos que en 2000 dieron el triunfo a Fox —y en 2006 se lo quitaron a López Obrador—, parecen ahora desencantados del PAN, aunque ignoran qué opción es la que más conviene al país. En alguna medida están pensando en que el PRI regrese, pero no descartan que sea conveniente la llegada del PRD.

También en términos político electorales aparecen matices sobre el futuro deseable. Los mexicanos del sur/sureste, más que en otras regiones, tienden a decir que el mejor escenario es que llegue el PRD. Es esa región donde se apunta con mayor frecuencia que conviene el ascenso de otro partido, preponderantemente el PT.
En el norte es donde más se piensa en la continuidad del PAN; en el centro, la gente ignora lo que conviene. La vuelta del PRI no es característica de alguna región en especial.

1 La construcción del perfil optimista o pesimista al que se refiere en el estudio se deriva de analizar una serie de variables de la encuesta: si el entrevistado opina que vive mejor que sus padres, si percibe que sus hijos vivirán mejor que él, y una evaluación retrospectiva de la situación actual comparada con la de hace 10 años. Todo esto en contraste con la valoración del rumbo del país y la velocidad con que se mueve.

2 Las dimensiones que caracterizan cada uno de los tipos de mexicanos son:
1) Velocidad del país: mide la percepción sobre el camino en que se encuentra el país e incorpora una reflexión retrospectiva en la que se compara la situación actual con la vivida hace dos generaciones (los abuelos del informante). También registra la percepción de cercanía —o lejanía— en que se encuentra el país de los sueños del entrevistado. En el eje se juega con la metáfora de la velocidad a que se mueve el país, como si fuera un auto: si se está moviendo, si no se mueve o si de plano va en reversa.
2) Inhibidores de futuro: define qué tanto se perciben como inhibidores para el logro de los sueños de los mexicanos temas como la corrupción, la calidad de la educación y de los empleos, el cumplimiento con la ley y el esfuerzo de los mexicanos.
3) Autoconfianza para cambiar: identifica la confianza de los mexicanos de que pueden cambiar su vida, la de su familia y, de manera más ambiciosa, el rumbo del país para lograr sus aspiraciones.
4) Esfuerzo para lograr sueños: Dimensiona el peso que tiene, para el logro de las aspiraciones de los mexicanos, el esfuerzo colectivo frente al esfuerzo individual.
5) Mexicanos con rumbo: este eje vincula la opinión que el individuo tiene, en primera persona del plural, sobre el rumbo de los mexicanos, su sueño común y espíritu triunfador, con la factibilidad de hacer realidad los sueños.
6) País con rumbo: define, en tercera persona, que México es un país con rumbo al cual los ciudadanos le deben.
7) Potencia mundial: caracteriza la ubicación de los mexicanos respecto a lo que les gustaría que sucediera con el país. Sobre la base de que México cuenta con todo para salir adelante, puede optar por el ideal de tener lo básico para vivir tranquilos o ser una potencia mundial.
8) Nacionalismo revolucionario: en este eje se contrasta el peso del futuro respecto del pasado, así como la convicción de que en ese futuro México puede, sin Estados Unidos, convertirse en una potencia mundial siempre y cuando se trabaje en equipo.
9) Acceso a la información: sintetiza las variables socioeconómicas y las variables que caracterizan al Círculo Café (escolaridad, consumo de información e interés sobre los asuntos nacionales).

La violan, aborta y va 15 días a prisión

Angélica es un claro ejemplo de esta situación, ella estuvo en la cárcel, su delito, dice, fue haber abortado porque no estaba preparada para recibir a un bebé que había sido producto de una violación.

Al salir de su trabajo, un sujeto se acercó a ella y luego de golpearla la violó, Angélica tenía entonces 18 años.

Ella comenta que fue en un hospital público donde se negaron a atenderla al momento de advertirle que el aborto es un delito.

Por tal motivo y con el consentimiento de sus padres se practicó un aborto clandestino; por algún motivo, una conocida de ella se enteró y la denunció.

A la denuncia siguió el arresto; con tristeza recuerda que pasó 15 días en la cárcel, comenta que no fueron más gracias a unos amigos y a sus padres que consiguieron el dinero para depositar una fianza y saliera en libertad.

Ello no la eximió del proceso penal; a la fecha sigue acudiendo a firmar cada mes su libertad bajo caución.

“Yo me enteré que en algunos estados es legal, ¿y por qué aquí no es legal?, fue una violación, fue algo que uno no se espera y uno tiene que tener el derecho de decidir”, señaló.
Ver nota completa en Milenio.com

El decreto 175 en Baja California vino a instaurar esto mismo que ha pasado en Guanajuato. De hecho, en la práctica, Guanajuato precedió a Baja California me parece (según lo que cuenta esta nota), aunque en B.C. se tuvo el caso Paulina pero no llevó a la cárcel a la muchacha; en la ley, Baja California precedió a Guanajuato pues, aquí, desde diciembre de 2008 un óvulo fecundado tiene todos los plenos derechos de un individuo humano “y se le reputa como nacido y hasta su muerte natural”, según versa dicho decreto. Lo anterior trae como conscuencia cosas como las narradas en esta nota, pero incuso la prohibición de las pastillas de “anticoncepción de emergencia”, del DIU, la fertilización in vitro (utilizada en las clínicas de fertilidad), entre otras cosas, aunado a la anulación de cualquier causal de aborto que antes no era penada como en caso de violación, malformación del producto, peligro de muerte de la madre y accidental. ¡Qué horror! ¡Baja California y Guanajuato han regresado a la Edad Media!, junto con otra decena de Estados mexicanos donde esta reforma ha entrado en vigor como vil venganza de los grupos conservadores ante la despenalización del aborto hasta las 12 semanas en el D.F.

El querer meter a la cárcel a las mujeres que por causa de haber sido violadas, peligrar su vida, accidentalmente perdieron el producto o su producto está terriblemente malformado me parece irracional, en extremo machista, inhumano y una violación flagrante a los derechos humanos y, en particular, a los derechos adquiridos de las mujeres.

La “defensa de la vida”, como vaga e ignorantemente se justifican los grupos extremistas de derecha, no es sólo la defensa de un embrión que contiene el código genético humano, sino que deberían de incluir la salud física y mental de las mujeres que los llevan dentro, así como la salud física y mental y desarrollo integral de los posibles seres humanos en potencia.

Para saber más sobre este tema y las acciones de resistencia emprendidas en Baja California, les recomiendo que entren al portal de nuestra organización civil: BC Libre.

El bebé más bebé del universo

El bebé más bebé del universo

El bebé más bebé del universo

Con una edad aproximada de 15 mil millones de años, a partir del big bang, el Universo sigue dando algunos gritos de cuando era bebé. En realidad, este bebé más bien ya estaba muy maduro y muriendo, como podrán leer. Pero, ¿cómo sabemos lo que sabemos? Pues empecemos por el principio: el corrimiento al rojo (o “redshift”, por su nombre en inglés) es una consecuencia del efecto Doppler, que causa que la longitud de onda de una señal electromagnética como luz visible, ondas de radio, rayos X y hasta los rayos gamma, se recorran en su longitud de onda haciéndola más larga. El ejemplo clásico del efecto Doppler (el cual, por cierto, sucede con todo tipo de ondas, no sólo con las electromagnéticas) es una ambulancia (o patrulla) que cuando viene en dirección hacia nosotros parece emitir un sonido más agudo (de menor longitud de onda), y cuando se va en dirección opuesta a nosotros parece emitir un sonido más grave (de mayor longitud de onda). El análogo de los dos casos anteriores para ondas electromagnéticas es el “corrimiento al azul” y el “corrimiento al rojo” (o blueshif y el redshift), respectivamente. A partir de las ecuaciones que modelan el efector Doppler electromagnético, podemos determinar la velocidad a la que se está moviendo la fuente emisora de la radiación electromagnética a partir del corrimiento de la señal. Ahora, cada tipo de emisión, dependiendo del tipo de radiación que sea y qué es lo que la haya producido, tiene unas trazas características que son como la “huella digital” de aquello que la produjo, y se ubican en longitudes de onda muy específicas y “fijas”. Por tanto, midiendo el desplazamiento de estas líneas en el espectro de la luz, podemos determinar el corrimiento de la señal completa. Hasta ahí bien, pero ¿cómo se relaciona esto con la edad o la antigüedad de la emisión? Pues aquí entra otro hallazgo científico muy famoso: la ley de Hubble. Fue Edwin Hubble, quien por allá de los años 30´s descubrió esta ley que lleva su nombre y que, más comunmente, se le conoce simplemente como el fenómeno de la “expansión del universo” (y al cual Albert Einstein se opuso fervientemente por mucho tiempo, por cierto, dando lugar a lo que se conoce como la constante cosmológica de Einstein, un lío que será bueno abordar en otra ocasión). Resulta, descubrió Hubble, que mientras más lejos está un objeto astronómico de nosotros (de la Tierra) más rápido se está alejando también de nosotros (de la Tierra), según pudo observar al medir las distancias y velocidades de muchas galaxias. Hasta donde sé, la ley de Hubble es apreciable solamente con objetos fuera de nuestra Galaxia (básicamente, otras galaxias y algunos otros bichos excepcionalmente brillantes como precísamente una explosión de rayos gamma). Y entonces, la ley nos determina la distancia aproximada a la que se encuentra el objeto si contamos con una medida de la velocidad con la cual se aleja de nosotros. Y ahí está el vínculo con el efecto Doppler pues, si podemos medir el corrimiento al rojo, podemos determinar la distancia aproximada a la que se encuentra el objeto de nosotros. Pero todavía no decimos cómo sabemos la edad. Hay un eslabón más aquí: la distancia a la que se encuentra un objeto está también ligada a la edad que tiene. Esto es, debido a que a la luz le toma un cierto tiempo en llegar de un lugar a otro y, a pesar de que esta velocidad es la más alta con la que puede desplazarse cualquier cosa por el espacio (aproximadamente 300 mil kilómetros por segundo), para cuando nosotros la detectamos le ha tomado ya un buen tiempo en llegar hasta aquí. Claro está que no notamos esto cuando prendemos la luz de la casa, puesto que la distancia del foco a nuestros ojos es insignificante. Sin embargo, ya con la luz solar, se puede calcular que cuando nosotros vemos el amanecer en realidad éste ocurrió hace aproximadamente 8 minutos atrás. Y eso que el Sol está “relativamente” cerca. Entonces, para objetos cosmológicos que se encuentran a miles de millones de años luz de distancia, su luz nos llega con un delay (retraso) de, precisamente, miles de millones de años; por lo cual, estamos observando no el presente, sino el pasado de ese objeto. Así pues, y finalmente, el corrimiento al rojo más grande medido hasta la fecha es también la emisión electromagnética más antigua proveniente del objeto más antiguo del universo jamás observado. Y que viva Galileo.

Disfruten el artículo.

Abril 28, 2009: El satélite Swift de la NASA y un equipo internacional de astrónomos hallaron una explosión de rayos gamma que provenía de una estrella que murió cuando el universo tenía apenas una edad de 630 millones de años (menos del cinco por ciento de su edad actual). El evento, al que se dio el nombre GRB 090423, es la explosión cósmica más distante que se ha visto.

“La increíble distancia de esta explosión ha excedido nuestras mayores expectativas; realmente fue un estallido que vino del pasado”, dice Neil Gehrels, quien es el cientifico principal del proyecto, en el Centro Goddard para Vuelos Espaciales, de la NASA.

Artículo completo:

http://ciencia.nasa.gov/headlines/y2009/28apr_grbsmash.htm?list375783

Manifiesto: Alternativa Socialdemócrata

Manifiesto suscrito por l@s asistentes a la reunión nacional el sábado 29 de marzo del 2008 “Por una izquierda ética y ciudadana para Alternativa Socialdemócrata”. Si estás de acuerdo con el manifiesto, copialo a tu blog, o reenvíalo por correo.

A l@s integrantes de Alternativa Socialdemócrata;

A quienes votaron por el proyecto que representó Patricia Mercado en la elección de 2006;
A la sociedad Mexicana;

En Alternativa Socialdemócrata se pretende culminar un proceso de exclusión. A través de la trampa, la corrupción y la violencia, una facción del partido pretende hacerse con los principales órganos de dirección y decisión, dejando fuera y sin capacidad de competir a quienes impulsamos una visión transformadora y crítica de la política mexicana de siempre.
Desde el principio nos propusimos hacer un partido amplio, que se arraigara y creciera en la sociedad. Abrimos las puertas a distintas expresiones que pudieran formar parte de una política alternativa y un programa socialdemócrata. Nos comprometimos con una manera nueva de hacer las cosas, con transparencia y deliberación democrática, que pusiera en el centro la autonomía de las personas y la pluralidad de causas; una organización de mujeres y hombres libres que impulsaran la libertad y la igualdad de sus semejantes y que evitara los métodos tradicionales de manipulación de la gente. No siempre hemos podido, nosotros mismos, hacer las cosas sin incurrir en las prácticas habituales, pues las inercias y las reglas del juego imperantes dejan poco espacio para la acción auténticamente ciudadana. A pesar de ello, estamos comprometidos con el cambio de esas reglas y los estatutos que nos dimos son un proyecto de organización de ciudadanía libre, a contracorriente de la política de siempre.

Hoy, a lo largo y ancho del país existen comités de acción política socialdemócratas que comparten el proyecto político que durante la campaña electoral de 2006 representó la candidatura de Patricia Mercado y por el que votó mas de un millón de ciudadan@s; un programa comprometido con:

* El combate a la desigualdad profunda de la sociedad mexicana y a sus múltiples discriminaciones.
* La construcción de una ciudadanía libre e igualitaria, donde exista un piso común de bienestar material para una auténtica igualdad de oportunidades.
* La lucha contra la discriminación y la desigualdad.
* La consideración de la diversidad cultural, étnica, sexual, religiosa y moral de la sociedad mexicana como una riqueza enorme que debe florecer.
* La convivencia social pacífica que genere un desarrollo armónico con el medio ambiente y sustentable en el largo plazo y con bienestar real para todos sus habitantes.

Se trata de una agenda vigente y vital. Hoy somos mucho más fuertes, porque hemos integrado a miles de mujeres y hombres, la mayoría jóvenes entusiastas, dispuestos a continuar y a profundizar el proyecto que queremos: una auténtica Alternativa para la sociedad mexicana.

Nos enfrentamos, sin embargo, a la dura realidad de una política corrupta y a la posible usurpación del partido por un grupo excluyente que pretende llevar a Alternativa por el rumbo del oportunismo sin proyecto. Con trampas, han intentado excluir a buena parte de quienes buscamos construir un espacio para la imaginación y para la audacia creativa en la política mexicana.

Siempre supimos que la tarea no sería fácil. Una propuesta política que se opone seriamente a los privilegios tenía que enfrentar la oposición feroz de los intereses creados. Sabíamos desde el principio que un proyecto político como el nuestro sería incómodo para quienes sacan ventaja de la desigualdad, de la ignorancia y de la pobreza. Sabíamos que despertaría la rabia de quienes defienden prejuicios ancestrales.

A pesar de sus pretensiones, los usurpadores no nos detendrán y no lograrán echarnos. Alternativa es un patrimonio colectivo y usaremos hasta sus últimas consecuencias los estatutos que nos dimos y que abren espacios para la participación autónoma y creativa de múltiples comunidades críticas. Vamos por la construcción de redes de comités de acción política con proyectos específicos, por los colegios de causa, por la acción creativa de los comités estatales.

Nuestro proyecto no se agota en un aparato burocrático. Vamos a seguir construyendo una política alternativa también fuera de los ámbitos tradicionales y desde la ciudadanía. Nuestras causas tienen múltiples espacios para desarrollarse. Mantendremos nuestros derechos de afiliad@s con todos los recursos a nuestro alcance y, al mismo tiempo, vamos a seguir construyendo una auténtica Red Alternativa con proyecto socialdemócrata que siga echando raíces en la sociedad mexicana y que florezca en múltiples expresiones y cursos de acción.

Sabemos que hay una ciudadanía que nos apoya y que confía en la posibilidad de que se consolide una nueva forma de hacer política, transparente, honrada imaginativa, solidaria y fraterna.

Por eso, hoy nos comprometemos ante la sociedad mexicana a seguir adelante, a no darnos por vencidos, a consolidar lo conseguido hasta ahora y a seguir construyendo en todos los rincones del país la Alternativa política a la que aspiramos. Compañeras y compañeros de Alternativa Socialdemócrata, frente el intento de usurpación: imaginación, creatividad y acción política.