Científicos peligrosos

Es muy preocupante estas percepciones. Y muestran la urgencia de difundir la importancia del pensamiento científico y sus beneficios en todas las sociedades del mundo. Los invito a que cada uno de nosotros, en nuestras respectivas áreas de estudio o interés, lo hagamos y evitemos que se siga creyendo más en la magia, los dioses o el esoterismo que en la ciencia y la tecnología. FFM

Asunto: cientificos peligrosos
Fecha: Wed, 5 Jan 2011 11:00:47 -0800
De: Joaquin Bohigas
Hola, aqui les va una nota interesante del universal sobre la percepcion de la ciencia en mexico. Los cientificos subimos de categoria: imaginamos ser inofensivos, pero resulta que somos peligrosos (ojala !). saludos joaquin PD Explicacion del ojala: deseo ser un peligro para mexico, y me refiero al mexico actual. Pero entre el deseo y la realidad ...

Cientificos Peligrosos.pdf

13 razones por las que el Papa debería renunciar

Muy buen artículo sobre el tema del papel de Ratzinger (alias "Benedicto XVI") en los abusos sexuales a menores (pederastía) por parte de sacerdotes de la iglesia católica. Creo que es muy centrado, objetivo, sin caer en descalificaciones innecesarias. Todo cae por su propio peso; y la iglesia, como institución humana, tiene demasiado, pero demasiado, lastre que le cuelga; sin siquiera entrar en la irracionalidad e incluso nocividad de la fé (en cualquier religión). El artículo original lo pueden encontrar en http://is.gd/bBlOD. FFM.

1) No es posible eludir el tema de la reponsabilidad individual del Papa, más allá de su responsabilidad institucional. La primera historia, como ha argumentado Christopher Hitchens en The Great Catholic Cover-Up, es fácil de contar y nadie la ha negado. En 1979, un joven alemán de 11 años fue llevado al las montañas por un sacerdote. Se le adminstró alcohol y se abusó sexualmente de él. Posteriormente el párroco fue transferido por el entonces arzobispo Ratzinger de Essen a Munich para ser sometido a terapia, pero poco después se le permitió regresar al trabajo pastoral, desde donde continuó abusando niños.

2) Dado el estilo de administración de Ratzinger y su tendencia a involucrarse minuciosamente en las decisiones de sus subalternos, no es creíble pensar que desconociera el paradero y las actividades del pastor abusador. Los documentos del episodio llegaron hasta el escritorio del Arzobispo, quien en el mejor de los casos fue negligente y en el peor de ellos, permitió la perpetuación del abuso sexual.

3) Este caso es tan sólo un ejemplo del patrón de encubrimiento a nivel global en el que el Papa participó; un patrón ampliamente conocido y padecido por los padres de niños violados en Estados Unidos, Canadá, Irlanda, Australia y Alemania, entre los casos documentados. Desde que Ratzinger asumió la dirección de la Congregación Para la Doctrina de la Fe, fue responsable de un proceso de obstrucción de justicia a nivel global. Para Ratzinger, el verdadero crímen nunca ha sido la violación o el abuso sexual de menores, sino la posibilidad de que esos eventos fueran reportados a las autoridades civiles. Según el Arzobispo, las acusaciones sólo podían ser atendidas dentro de la jurisdicción exclusiva de la Iglesia. Quien violara la secrecía exigida corría el riesgo de ser excomulgado.

4) Como señala Hitchens, no satisfecho con encubrir actividades criminales por parte de sacerdotes pederastas, Ratzinger elaboró su propio estatuto de prescripción del delito, para limitar el número de años, como si fuera posible hacerlo con respecto a un pecado.

5) El caso de Marcial Maciel es especialmente escandaloso, ya que ex miembros prominentes de los Legionarios de Cristo fueron deliberadamente ignorados por Ratzinger a lo largo de los noventa. La posición de Ratzinger siempre fue de protección a Maciel —siguiendo los pasos de Juan Pablo II— incluso cuando se le pidió que pasara sus últimos años en retiro y no bajo investigación seguida de sanción como debió haber ocurrido.

6) Al caso de Maciel se añaden las recientes revelaciones sobre el padre Lawrence Murphy, quien abusó de 200 niños sordos en Wisconsin, hechos de los cuales fue informado Ratzinger en su momento. Los abogados estadounidenses que están demandando a la Iglesia han hecho públicos documentos demostrando que en un inicio, oficiales del Vaticano propusieron un juicio canónigo secreto, pero lo suspendieron después de que el sacerdote apeló directamente al cardenal Ratzinger y obtuvo su clemencia. El padre murió sin haber sido sancionado.

7) Bajo su tutela, la añeja estructura burocrática del Vaticano simplemente no ha encontrado la manera adecuada de procesar y lidiar con la avalancha de denuncias de abuso sexual. En 2001, como Cardenal, Ratzinger tomó control del tema, sin embargo creó una pequeña oficina de 10 personas que ha revisado tan sólo 3 mil casos en 10 años.

8) El Vaticano no ha logrado adaptar su comportamiento insular ante las exigencias de una cultura global crecientemente democrática y exigente. Basta con recordar la torpe reacción de la jerararquía en sus discursos en las últimas semanas, equiparando la crítica a la Iglesia con el anti-semitismo. O escuchar a jerarcas eclesiásticos que se han referido a la ola de escándalo mundial como «chismes baratos». O leer que en ciertos círculos católicos se habla de la existencia un «lobby judío» empeñado en desacreditar al Papa. Tiene razón Leon Wieseltier, editor de The New Republic cuando reclama airadamente al Vaticano con la pregunta: «Por qué querría la Iglesia Católica defenderse aludiendo a otras enormidades —como el anti-semitismo— en las que estuvo implicada? Y además los judíos padecieron mucho más que las críticas de la prensa».

9) Resulta sorprendente que que hasta la fecha el Papa no haya encarado la crisis de manera frontal, personal y humana, atendiendo de mejor manera a las víctimas. Eso en si revela una falla en su liderazgo como figura política, religiosa y espiritual. Hace falta más que pedir una disculpa de manera genérica. Se ha vuelto imprescindible investigar, sancionar y reparar el daño. La resistencia del Papa a hacerlo pone en tela de juicio el papel que debería desempeñar como Sumo Pontífice. Sus instintos conservadores y la insistencia en la lealtad institucional, la obediencia y la autoridad absoluta del clero le han servido mal a los católicos de todas las latitudes.

10) Las fallas del liderazgo papal se vuelven más obvias en la medida que el escándalo crece en lugar de disminuir. Cuando la Iglesia Católica en Alemania inauguró recientemente una línea telefónica dedicada a las denuncias de abuso sexual por parte de sacerdotes, hubo más de 4.000 llamadas el primer día.

11) No hay otras manera de decirlo: ha quedado expuesto, después de años, un periodo negro en el que la jerarquía de la Iglesia Católica respondió ante el abuso sexual sistemático con silencio, complicidad, evasión y negligencia criminal. El Papa carga con una gran dosis de responsabilidad que no puede ser ignorada o negada. A pesar de que ahora el Vaticano comienza a salir de su mentalidad «bunker» y a promover acciones más vigorosas ante la realidad de la pederastia clerical, la crisis de autoridad está allí.

12) Aunque se han dado pasos hacia la rendición de cuentas por parte de los abusadores, no ha ocurrido lo mismo con obispos que los protegieron durante tanto tiempo. El Papa no ha limpiado su propia casa de manera suficiente, ni ha demostrado el remordimiento necesario como para despejar la nube que cuelga sobre su liderazgo papal. En su carta abierta a pueblo irlandés, el Papa no pidió ni especificó acciones disciplinarias contra miembros de la Iglesia que participaron en el encubrimiento de abusos epidémicos.

13) Finalmente, como pregunta Maureen Dowd, católica y columnista de The New York Times: «¿Cómo mantener la fe cuando nuestros líderes no se la merecen?»

Pederastía en la iglesia católica: basta de encubrimiento

Es una pena que una organización tan influyente en México sea tan respetada con tan poco mérito. Independientemente de que la creencia dogmática (de esta o cualquier religión) sea irracional y propensa al pensamiento no-crítico, es una pena que una institución y figuras como los sacerdotes incurran en estos crímenes tan comúnmente y quedando impunes protegidos por la propia iglesia con tal de lavar su imagen y no perder su "prestigio". Hay que apoyar esto, empezando por l@s propi@s católic@s, a quienes debería importarles sobre todo mejorar su iglesia. FFM.

YA BASTA AL ENCUBRIMIENTO INSTITUCIONAL QUE PRIVILEGIA LA IMAGEN DE LA IGLESIA CATOLICA Y EL PRESTIGIO DE SUS MINISTROS POR ENCIMA DEL DAÑO Y DE LOS DERECHOS DE LAS VICTIMAS

Exigimos a la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) en su LXXXIX Asamblea Plenaria,

una resolución contundente acerca de la pederastia en la Iglesia católica

  1. El abuso sexual no es cualquier crimen: es un crimen que destruye vidas de niñas y niños inocentes. Cuando se comete abusando del poder simbólico que tiene la investidura sacerdotal, además de un daño irreparable a la integridad física y psíquica de los menores afectados “es una violación del alma”, una herida profunda que marca de por vida a las víctimas.
  2. Los actos de abuso sexual contra niñas y niños inocentes cometidos por clérigos (sacerdotes, obispos o cardenales) o consagrados, son abominables y detestables desde cualquier valoración ética pero, sobre todo, son delitos graves que la autoridad civil debe perseguir y sancionar con penas de cárcel.
  3. Nos oponemos a que los obispos envíen primero a la Santa Sede los casos de clérigos o consagrados acusados de abuso sexual de menores, para luego recibir la orden de si se procede o no civilmente. Este mecanismo de esperar dictados desde la Santa Sede, es injusto e ilegal, porque privilegia el trato a presuntos delincuentes y determina a discreción de las autoridades eclesiásticas su presunta responsabilidad. De hecho es un mandato de encubrimiento por parte de la Santa Sede a las Iglesias locales y a las Órdenes y Congregaciones religiosas.
  4. El encubrimiento de este delito criminal por parte de la Iglesia católica como institución es un comportamiento de orden estructural que alcanza a todos los niveles de autoridad en la Iglesia y que debe erradicarse definitivamente de la Institución: desde la anulación de los documentos que se elaboraron al respecto para normar dichos procedimientos hasta las prácticas nefastas que se han extendido a lo largo de todo el mundo.
  5. Insistimos en que la jerarquía de la Iglesia católica no puede seguir tomando a la ligera este tema. Calificar de chisme las denuncias que llevan más de 50 años tocando puertas que no se han abierto, es una muestra más de la actitud negligente y poco respetuosa de la jerarquía ante la gravedad de este tema. En el Siglo XXI son inaceptables los fueros y la impunidad. Toda institución se debe regir por las leyes civiles y en el caso del abuso sexual, es obligación de las autoridades eclesiásticas colaborar y no obstaculizar el ejercicio de las autoridades civiles para que procedan conforme a derecho.
  6. El caso paradigmático de Marcial Maciel reúne todos los aspectos sombríos del encubrimiento y complicidad institucionales por parte de obispos, arzobispos cardenales locales y de la Santa Sede y hasta de los mismos papas, quienes por más de 50 años no sólo le toleraron que delinquiera impunemente, sino que lo cubrieron de un halo de santidad y de libertad de acción permitiendo que siguiera destruyendo las vidas de niños y jóvenes, incluso las de sus propios hijos y manipulara a un sin fin de personas y familias creyentes que le entregaron a sus hijas e hijos, dieron fuertes donativos cuyo uso hoy es cuestionable, y creyeron casi a ciegas en la imagen santificada en vida del Fundador.
  7. Exigimos a los obispos, cardenales y arzobispos que hagan un examen de conciencia profundo sobre su responsabilidad en este drama y a la CEM que analice a fondo lo que ha sucedido y está sucediendo al respecto: que estudie y emita normas dirigidas a evitar la repetición de este crimen atroz y que se pronuncie públicamente con medidas concretas y efectivas para castigar a los responsables, no obstaculizar la acción de las autoridades civiles, colaborar para la localización y entrega de los responsables, informar a las familias afectadas sobre el derecho que tienen de emprender acciones penales contra los responsables y reparar integralmente el daño a las víctimas.
  8. Algunos pasos se empiezan a dar pero son insuficientes. Si bien el Papa Benedicto XVI envió su carta a la Iglesia de Irlanda, la Legión de Cristo publicó un documento reconociendo, después de tantos años los crímenes de Maciel, y el Cardenal Rivera Carrera se pronunció en el sentido de castigar y entregar a los sacerdotes pederastas a las leyes civiles, SEGUIMOS ESPERANDO mecanismos concretos y efectivos que permitan erradicar esta pandemia del interior de la Iglesia católica.

Una vez más, exigimos justicia para las víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes, obispos y cardenales, el reconocimiento institucional de que las víctimas han hablado con la verdad y la reparación integral del daño. Exigimos la erradicación del encubrimiento eclesiástico y la creación de mecanismos que garanticen la no repetición de este crimen abominable.

FIRMANTES:

ORGANIZACIONES

Academia Mexicana de Derechos Humanos; Agencia de Información NotieSe; Cátedra UNESCO de derechos humanos de la UNAM; Católicas por el Derechos a Decidir; Centro de Estudios Ecuménicos; Centro de Estudios Sociales y Culturales Antonio de Montesinos; Centro Mujeres; Centro Mujeres Graciela Hierro; Centro Regional para la Educación y Organización, (CREO); CIMOS; Colectiva Ciudad y Género; Colectivo Alas; Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad; Coordinadora Regional de Mujeres del Sureste (COREMUS); Elige; Equidad de Género, Ciudadanía, Trabajo y Familia; DDESER – Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México; Foro de Mujeres y Políticas de Población; Fundación Don Sergio Méndez Arceo; Infancia Común; Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia; Ipas México; La Academia Mexicana de Derechos Humanos; Letra S, Sida, Cultura y Vida Cotidiana; Marcha Mundial de las Mujeres-Zona Centro; Mujeres para el Diálogo (MpD); Observatorio Eclesial; OMSA; Programa Jóvenes en Acción; Red de Abogadas Feministas en Michoacán; Red de Mujeres de Guerrero; Red de profesores e investigadores de derechos humanos de México; Red Nacional Género y Economía (REDGE); Hermanas del Servicio Social; Servicios Humanitarios en Salud Sexual y Reproductiva; UNASSE; SNAP México; Unidad de Atención Sicológica, Sexológica y Educativa para el Crecimiento Personal

PERSONAS

Aidé García Hernández; Alejandra Lorena De Santiago Guzmán; Antonio Medina; Arelhí Galicia Santamaría; Consuelo Ramírez; Daptnhe Cuevas; Elsa Conde; Flavio Lazos G.; Iraís García Olvera; Irma Saucedo González; Jorge Cerpa; José Guadalupe Sánchez Suárez; María Elena Mireles Cisneros; María Isabel Belausteguigoitia Rius; María Consuelo Mejía; María Luisa Cabral Bowling; Mariana Gómez Álvarez Icaza; Martha Tagle Martínez; Patricia Arendar; Raffaela Schiavon; Rocío Garcia Olmedo; Rosa Lidia González; Sandra Peniche Quintal; Soila Luna Pineda;

Responsable del comunicado: María Consuelo Mejía Piñeros