La muerte de Don Ramón Durán García

Un artículo alertador y gravemente preocupante de Raúl Ramírez Bahena. ¿Por qué tienen que perseguir a los narcotraficantes con tanta vehemencia? Si al menos se analizara seriamente la posibilidad de legalizar la marihuana y algunas otras drogas se acabaría el problema por esa parte por lo menos. Que se persiga a los delincuentes, que se ayude a los adictos, que se atiendan la salud mental de las personas, pero ¿que se persiga a los que posean marihuana? Desde hace tiempo que esta situación me parece muy bizarra, y ahora vemos las consecuencias. Esto está desarticulando al ejército mexicano… uno se pregunta ¿con qué fin? FFM

De: Joaquin Bohigas <jbb>
Fecha: 11 de abril de 2011 14:12
Asunto: Fwd: LA MUERTE DE RAMON DURAN

Para: Red Calidad de Vida <redcalidad.de.vida>, Todos IA-Ensenada <ia-en>

Denuncia extraordinaria …

Por la importancia y gravedad del asunto, envío a ustedes el presente artículo para su atenta consideración y difusión.
Un abrazo,
RAUL RB

LA MUERTE DE DON RAMON DURAN GARCIA

Por Raúl Ramírez Baena*

Vamos a continuar de la mano del Ejército combatiendo firmemente al crimen organizado
hasta restablecer la tranquilidad que merecen los bajacalifornianos. Por ello, el honorable
Ejercito Mexicano seguirá trabajando de manera comprometida y de la mano
con los tres órdenes de gobierno con el fin de tener mayor seguridad en todo el país.

José Guadalupe Osuna Millán, Gobernador Constitucional de Baja California

En ocasión de la toma de protesta de la Canaco-Tijuana, 7 de abril de 2011

Don Ramón Durán García, empresario ganadero ensenadense de 84 años de edad, vivía gravemente enfermo en el poblado de Maneadero, Mpio. de Ensenada, con su hija María Guadalupe Durán Durán, su yerno Javier Delgado Luna, comerciante de verduras, y su nieto Javier Delgado Durán, de 12 años, estos dos últimos, ciudadanos estadunidenses.

El 7 de marzo de 2011, sin proponérselo, su destino y el de su familia cambió trágicamente al irrumpir de manera violenta en su domicilio, durante la noche, un comando no identificado de 6 hombres fuertemente armados, encapuchados, vestidos de negro y sin identificación, que entraron disparando, según los peritajes ministeriales.

Javier Delgado vio amenazada a su familia, su patrimonio y su vida, y en legítima defensa abrió fuego con un arma propiedad de Don Ramón, hiriendo a dos de los intrusos. Eso bastó para que se desatara el infierno: era un comando de Inteligencia Militar que acudía sin orden judicial en busca de drogas y de armas, después de irrumpir violentamente en otros domicilios, respondiendo a una “denuncia anónima”. Los militares trataron de abatir a los miembros de la familia desconectando el gas LP de la casa, provocando una explosión. Además, “sembraron” en el domicilio drogas y armas que extrajeron de los vehículos militares, según versiones de testigos a la prensa local.

El resultado final fue que las cuatro personas, incluido el menor, fueron trasladados al cuartel militar El Ciprés, donde continuó la tortura para Javier Durán y su esposa María Guadalupe. Después, los trasladaron a las instalaciones de la PGR en Ensenada, y de ahí, al Cereso de La Mesa en Tijuana. El menor finalmente fue entregado a los familiares no sin antes amenazar con entregarlo al DIF. El saqueo por los militares fue inclemente, dejando en la ruina total a la familia. Simplemente se llevaron todo: muebles, aparatos eléctricos, valores, dinero, escrituras, documentos personales y hasta la comida.

Ante la gravedad de la salud de Don Ramón Durán, que se agudizó después de la amarga experiencia y de casi un mes detenido en La Mesa en Tijuana (dormía en una silla y sin cobijas), la familia logró la autorización del Juzgado de Distrito para su traslado al Cereso de Ensenada con el objeto de estar cerca de él y cuidar su salud, al igual que a la pareja. El 4 de abril de 2011 la policía federal realizó el traslado a Ensenada, sin embargo, por las complicaciones de salud de Don Ramón, éste falleció durante el viaje en ambulancia del Cereso al Hospital General del Puerto. Su corazón no pudo más.

¿Qué autoridad se hará responsable ahora por su muerte? ¿El ejército, la PGR, el poder judicial federal, la SSP estatal encargada de su custodia e integridad? ¿Nadie? ¿Por qué no se aplicó a Don Ramón la previsión de ley que establece la custodia domiciliaria de los detenidos mayores de 70 años? ¿Don Ramón se agregará a la estadística de “daños colaterales” provocados por la guerra de Calderón, o ni eso?

Varios sectores exigen a los legisladores que endurezcan las penas a los delitos de secuestro, robo con violencia y otros; que se implementen los “toques de queda” contra menores, la cadena perpetua, la pena de muerte y se reduzca la edad penal. Pero nadie ha exigido que se endurezcan las penas por las violaciones graves a los derechos humanos que cometen los agentes del Estado, policías y soldados, como la desaparición forzada de personas, las ejecuciones extrajudiciales, los allanamientos y cateos ilegales, la detención arbitraria, el arraigo, la incomunicación y la tortura.

No escuchamos a una clase empresarial del tipo Mario Escobedo, ex dirigente de la Canaco en Tijuana; al Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de José Carlos Vizcarra, a los Madrugadores, Leones, Rotarios, los Colegios de Abogados, los académicos, la jerarquía católica, los gremios de periodistas y los partidos políticos exigir “todo el peso de la ley”, “castigar hasta sus últimas consecuencias” e incrementar las penas a los violadores de los derechos humanos. Tampoco hay iniciativas de los legisladores al respecto.

En cambio, hace unos días y con gran despliegue mediático, se anunció la detención en Mexicali de 9 agentes ministeriales estatales acusados de delitos contra la salud y de delincuencia organizada; y así, a diario, en todo el país, la difusión de grandes aseguramientos de drogas, capos, policías, dinero y armas… y todo sigue igual, o peor.

¿Supo alguien de la detención y presentación de los militares que provocaron la muerte de Ramón Durán y allanaron su domicilio, y que detuvieron de manera arbitraria y torturaron a su hija y su yerno, que continúan presos en el Cereso de Ensenada?

¿Esa es la “tranquilidad” que merecemos los bajacalifornianos? ¿Con esos métodos tendremos “mayor seguridad en todo el país”? Ahora los ciudadanos nos tendremos que cuidar y defender no sólo de los delincuentes y criminales, sino también de las autoridades civiles y militares supuestamente encargadas de nuestra protección y seguridad. A la violencia criminal se agrega la violencia institucional.

En justa medida, el gobernador Osuna Millán no sólo debería apoyar incondicionalmente las estrategias de Felipe Calderón para el combate al crimen, que han sido sancionadas incluso por los organismos internacionales, sino también escuchar a las víctimas de graves violaciones a los derechos humanos y el dolor de sus familiares, sobre abusos que suceden a diario en el estado a manos de las fuerzas armadas, la Policía Federal y la Policía Estatal. Tantas denuncias y tantas quejas no podrían ser casualidad. Y lo que falta.

*Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, AC

LA MUERTE DE RAMON DURAN GARCIA.doc

Sexenio maldito

Este artículo de Joaquín Bohigas muestra lo contastante que ha sido la actitud del presidente Felipe Calderón respecto a los distintos sucesos trágicos que ha sufrido el país, desde las muertes por causa del narcotráfico, el aún misterioso deceso del entonces secretario de gobernación, Juan Camilo Mouriño, y las más recientes e inocentes fallecimientos de los niños y niñas de la guardería ABC, para culminar con el ignominioso asesinato de jóvenes en Cd. Juárez, Chihuahua. No puede evitar uno pensar que realmente hay algo mal en su mente –del presidente–. FFM

De: Joaquin Bohigas Bosch <jbb>
Fecha: 8 de noviembre de 2010 12:30

Asunto: un articulo …

Hola,les mando un articulo mio que acaba de salir en la prensa local. Si les parece adecuado, por favor distribuyanlo. saludos, joaquin

Publicado en Editorial El Vigía (http://www.elvigia.net)

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Sexenio maldito

Por morozco

Creado 11/08/2010 – 00:00

Nombre de la columna:

OBSERVATORIO

Columnista:

Joaquín Bohigas Bosch

Categoria:

General

Ensenada, B.C. – La muerte se ha ensañado con la juventud en este sexenio maldito. El año del bicentenario ha sido particularmente terrible y las últimas dos semanas han llenado, anticipadamente, los altares del día de muertos de más de 70 hogares mexicanos. Jóvenes masacrados en Chihuahua, Distrito Federal, Tepic, Tijuana y Juárez, entre otros sitios. Jóvenes festejando, caminando por la calle, yendo al trabajo, lavando autos o desintoxicándose en algún paupérrimo centro de tratamiento.


La ferocidad no cesa. Apenas hace dos meses asesinaron a 72 migrantes y, empezando el año, unos despiadados interrumpieron una fiesta para inmolar a 16 jóvenes. Conmovido por esta inconcebible masacre y la pusilánime respuesta del gobierno, escribí un texto que reimprimo porque es vigente y porque recordar es una obligación moral. 
La contrastante respuesta de Calderón a la muerte de Juan Camilo Mouriño y a la de los 16 niños y jóvenes juarenses, retrata con nitidez la pobreza moral de este gobierno y de quien lo preside.


El 6 de noviembre de 2008, el presidente de la República ordena que 6 batallones de las fuerzas armadas, una banda de guerra y su gabinete completo, le rindan un extraordinario homenaje a Juan Camilo Mouriño, amigo íntimo de Felipe Calderón muerto en un accidente de aviación. Mil seiscientos invitados pasaron lista de asistencia. Calderón llegó a decir que Mouriño tuvo “un rol heroico, vital para la transformación del país” y que “como el Cid Campeador, seguirá ganando batallas después de muerto”. Después confesó que la muerte de Mouriño había sido “el peor momento, sin duda” de su gobierno. Calderón convirtió una pérdida personal en asunto de Estado, dándole tratamiento de mexicano distinguido a una persona sin méritos que destacar y sobre el que aun hay sospechas sobre su honestidad. Alguien en su sano juicio no concibe que una relación afectiva con el presidente justifique el trato de héroe patrio. De ser así habría que reservarle un nicho en la Rotonda de los Hombres Ilustres a “La Tigresa” y al “Negro” Durazo. Usualmente los presidentes pierden el uso de la razón hacia la segunda mitad del sexenio. Calderón ha sido precoz.


El 31 de enero el presidente recibe en Japón la noticia de que 30 estudiantes fueron ametrallados en Ciudad Juárez. Calderón no se comunica de inmediato con las madres que perdieron a sus niños, como lo hizo con la esposa de un futbolista metido en broncas de cantina, ni extiende un mensaje público de condolencias, ni gira instrucciones para que las familias reciban apoyo del gobierno federal. Frente a la prensa habla de deterioro social entre los jóvenes como si esto fuera ajeno a las obligaciones de la presidencia de la República. Confiesa no saber que sucedió, pero aventura a decir que pudo haber sido “simplemente – simplemente – un hecho de rivalidad entre dos grupos de jóvenes” o un enfrentamiento entre “pandillas o bandas criminales”. Para ellos no moviliza el aparato estatal, ni ordena honras fúnebres, ni regala elogios encendidos. Su ligereza y distanciamiento con las víctimas son muy mal recibidas por los familiares, que exigen una disculpa pública. No la presenta sino hasta que las circunstancias lo obligan a ir a Juárez, donde lo reciben con un “Te disculpas y te vas”. Organiza una reunión para ventilar el tema, olvidando incluso un respetuoso minuto de silencio en memoria de los jóvenes asesinados. Usando una vistosa corbata roja, visiblemente contrariado pero no triste, Calderón tiene que escuchar a Luz María Dávila, madre de Marcos y José Luis. Incontenible en su dolor, lo increpa a menos de 2 metros: “Discúlpeme, Presidente, yo no le puedo decir bienvenido porque para mí no lo es … Les dijeron pandilleros a mis hijos. Es mentira … Ellos estudiaban y trabajaban … Le apuesto a que si ha sido uno de sus hijos, usted se habría metido hasta debajo de las piedras y hubiera buscado al asesino, pero no tengo los recursos, no lo puedo hacer …”. Discurso increíble en un país donde lo usual es agacharse y callar, como les hizo ver la Sra. Dávila a los invitados que pasaron lista: “y ustedes … no dicen nada … pero aplauden al presidente”. Terminado el evento, un convoy blindado lleva a Calderón al avión presidencial. La Sra. Dávila regresa sola con su dolor a casa. Un reportero le pregunta que se puede hacer para mejorar las cosas. Sin vacilar responde “¡que renuncie!”. 


Ocho meses antes murieron calcinados 44 bebés en la guardería ABC de Hermosillo. Ni una sola persona está detenida por esa atrocidad. Al año de su muerte, Calderón inauguró un monumento público honrando a su amado amigo, tal como lo había prometido. La Sra. Dávila exigió justicia. ¿Se hará antes de terminar el año o sólo será posible si se va Calderón?

CARTA AL PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN

Muchas de las protestas contra el presidente Felipe Calderón y la clase política mexicana, si bien tienen de tras razones de sobra, no suelen estar bien argumentadas y parecen mejor dicho berrinches de impotencia que centran toda la frustración en el gobierno, cuando, hay que reconocerlo, no son los únicos culpables de nuestras desgracias nacionales–y muchas veces ni siquiera los más importantes–. Lo anterior viene a colación porque esta carta que me llegó, pensé que podría ser del estilo, pero, a pesar de que el reclamo de la disminución de sueldos y gastos por parte de la clase política mexicana no es algo nuevo –e.g. es uno de los principales reclamos de la Asamblea Nacional Ciudadana (ANCA)–, me parece claramente argumentado y de una manera sensata, sin que suene a "rencor". Hay que difundirlo. Y exigir. Pero también, para exigir, hay que cumplir y trabajar nosotros primero: ¡no evadamos impuestos ni toleremos que lo hagan! Y hagamos siempre lo que esté en nuestras manos para tener un mejor país. FFM

De: marco antonio delgagillo <marcoantonio.delgagillo>

Fecha: 28 de abril de 2010 12:30
Asunto: Fwd: FW: CARTA AL PRESIDENTE FELIPE CALDERON

C. Lic. Felipe Calderón Hinojosa
Presidente de la República

Estimado Licenciado, agradezco de antemano el comunicado que nos ha hecho el día 7 de Enero pasado publicado en los periódicos de mayor circulación en el país, dentro del cual nos afirma que este año será de recuperación económica, al mismo tiempo que nos explica sobre cómo el año anterior cursado fue muy difícil y las decisiones que se han tomado fueron de igual medida difíciles para ustedes nuestros gobernantes.
Lo más importante de sus afirmaciones es que esto nos ha implicado grandes sacrificios para todos, y ahí me nacen algunas dudas:

¿Cuáles son exactamente esos sacrificios? Cuando existen gastos exorbitantes como por ejemplo:

· Los Diputados reciben como parte de su salario:

Dieta $ 77,888
Asistencia Legislativa $ 45,786
Gestión y Atención ciudadana $ 28,772
Estos montos suman $ 152,446 mensuales cada
uno

Además de contar con un seguro de gastos médicos mayores, cuya suma asegurada básica es de hasta 1,500 salarios mínimos generales mensuales vigentes en el Distrito Federal, aguinaldo equivalente a 40 días de su dieta. Cuentan también con un fondo de ahorro, que consiste de la aportación de hasta 12% de su dieta bruta mensual; seguro colectivo de vida, y gastos funerarios, entre algunas de las prestaciones a las que tienen derecho 1

Cabe mencionar que son 500 los Diputados que tenemos.

· El personal de la Cámara de Diputados:

Jefe de Departamento entre $ 18,668 y $ 31,560
Subdirector entre $ 31,801 y $ 51,900
Director de área entre $ 53,109 y $ 83,789
Director general de cada área que labora al interior de la Cámara Baja entre $ 91,203 y $ 119,220
Contralor $ 122,038
Secretario $ 136,832
Secretario general $ 157,7021

· Los senadores obtienen $ 146,000 mensuales cada uno mas prestaciones, siendo 138 de ellos en la cámara.

· Cada uno de los consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE) ganan a partir del 24 de Febrero del año 2009, la módica cantidad de $ 330,000 mensuales entre sueldo, bonos y prestaciones. 2

· De la Suprema Corte de Justicia de la Nación:

Los Ministros $ 347,000
Consejeros de la Judicatura Federal $ 337,000
Magistrados del Tribunal Electoral $ 343,000
Magistrados de Circuito $ 200,000
Jueces de Distrito $ 176,000 2

· El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación $5’989,489 más otros $5’892,777 anuales por ser a la vez el presidente del Consejo de la Judicatura Federal, lo cual suma de $11’882,266 pesos anuales brutos. 3

· Las pensiones y prestaciones de los cinco ex presidentes aún cuando Ernesto Zedillo renunció a su pensión vitalicia tiene un costo de $259’115,269 anuales, lo que representa en promedio un monto de 51 millones 823 mil pesos anuales por cada uno.

Además de la protección para los ex titulares del Ejecutivo incluye 78 elementos de las fuerzas federales para cada uno de ellos:

10 oficiales

6 jefes

1 general

48 de tropa

22 elementos de la Armada

45 elementos del Ejército

8 de tropa

13 elementos de la Fuerza Aérea

También disponen a 25 empleados de la Federación: tres choferes y personal de oficina, y tienen derecho a una camioneta blindada, otra más para su esposa y sus hijos, y tres autos para escoltas. Se cubren sus gastos de telefonía, y tienen acceso a viajes nacionales o al extranjero. Además, reciben primas mensuales, aguinaldo, bonos, prima vacacional y “apoyo” para la compra de despensa.4

Habría que agregar lo que gana Usted, excelentísimo Señor Presidente y lo que cuesta la nómina de los pinos, los gastos corrientes de luz, agua, gas, etc. y, las viandas que no deben comprarse precisamente el “la Comer”, o en el tianguis.

Los partidos políticos recibieron para su funcionamiento durante el 2009 las siguientes cantidades:

PAN $ 705’695,000
PRI $ 493’691,000
PRD $ 424’209,000
PT $ 201’211,000
Convergencia $ 190’244,0005

Ahora bien teniendo en cuenta todo lo anterior, para poder mantener esos “sacrificios” nos elevan los impuestos de la siguiente manera:

IVA (Impuesto al Valor Agregado) sube del 10 al 11% en la región Norte, en el resto del país del 15 al 16%.

El ISR (Impuesto Sobre la Renta) sube del 28 al 30%.

El IDE (Impuesto al Depósito en Efectivo) sube del 2 al 3%.

La red de carreteras administradas por CAPUFE (Caminos y Puentes Federales) y FONADIN (Fondo Nacional De Infraestructura) aplicaron un aumento de 3.8% promedio a sus tarifas.

El IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios) de la siguiente manera:

Telecomunicaciones (servicios que se presentan a través de una red pública como el Internet, exentando a la telefonía pública y rural, así como al servicio de interconexión) 4%.

Además de incrementos al tabaco, cerveza, bebidas alcohólicas, juegos de apuestas y sorteos.

Lamento informar que los sacrificios los estamos haciendo nosotros, sus gobernados, su pueblo, los que los elegimos, a los que ustedes representan, esos sacrificios los sienten las familias mexicanas, los que menos ganan, todos nosotros que pagamos impuestos mismos que con los sacrificios que ya estábamos haciendo han aumentado, para que con ellos se paguen los salarios, bonos y prestaciones de las cuales ustedes si gozan.

Nuestras obligaciones aumentaron de la misma manera en la que han ido disminuyendo nuestros ingresos, fuentes de trabajo, capacidad adquisitiva, seguridad económica.

¿Con que dinero pagan los impuestos estos funcionarios altamente remunerados? Con nuestro dinero, con el de nuestros impuestos.

Los sacrificios están mal entendidos entonces, el completo descaro, el cinismo y la desfachatez con la que nos están tratando es insultante.

De la manera mas atenta solicitamos soluciones verdaderas, cuentas claras, que trabajen lo que se ha pagado, adelgazamiento de gastos.

Atentamente

Todos los Mexicanos que pagamos impuestos y

SI NOS SACRIFICAMOS.

Este tipo de correos deberían ser cadenas interminables y darle la vuelta a la Republica Mexicana varias veces hasta que la Clase Política Mexicana, entienda el mensaje.. Si no reenvías esto tal vez no pase nada, pero si lo mandas tal vez pase lo que todos los mexicanos queremos… Salir del hoyo! Apoyemos a México, todos lo necesitamos

"Por un correo electrónico con cadenas inteligentes”

Ejército, FBI, o Cascos Azules: ¿a quién le importa la soberanía?

La opinión de la(s) mayoría(s) casi nunca es lo más indicado, particularmente en tanto más complicado sea el asunto o sujeto sobre el cuál se esté opinando. ¿Qué nos hace pensar que la opinión de la(s) mayoría(s) es lo mejor para elegir adecuadamente un(a) president@ (legislador@s, gobernador@s, etc.? Por otro lado, ¡qué poco les importa (conocen) la soberanía a los mexicanos! No dejo de pensar lo fácil que somos manipulados como sociedad, proporcionalmente a nuestro nivel de ignorancia colectiva. Tal vez la integración de la Unión Norteamericana no sea una fantasía ni esté demasiado lejos después de todo. FFM.

De: Carta Paramétrica <mailer>
Fecha: 24 de marzo de 2010 15:48

Asunto: Ejército, FBI, o Cascos Azules: ¿a quién le importa la soberanía?

Si usted no puede ver bien esta carta asegúrese de que su cuenta de correo tenga habilitado desplegar imágenes para este mensaje. En cualquier caso, contáctenos y lo ayudaremos.

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Estimados amigos, colegas y usuarios:

Parametria les hace llegar los siguientes resultados de su última Encuesta Nacional en vivienda

El esfuerzo tiene los siguientes propósitos:

1) Contribuir en el análisis de temas sociales de interés público,

2) Generar información para académicos, medios de comunicación y consultores,

3) Proveer información relevante para tomadores de decisiones de política pública en el ámbito gubernamental y empresarial.

Derechos Reservados © Parametría, S.A. de C.V., Calle Benjamín Hill No. 185, Colonia Hipódromo Condesa, C.P. 06170, México D.F. 2010. La información o resultados presentados a continuación pueden ser libremente publicados, citados y, en general, usados, siempre y cuando se cite la fuente de este estudio.

Favor de enviar todos sus comentarios a:
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PARAMETRIA
(+ 52) 55 26 14 00 89

Ejército, FBI, o Cascos Azules: ¿a quién le importa la soberanía?

A partir de los eventos recientes de Ciudad Juárez, donde fue ejecutado personal del consulado estadounidense, la posibilidad no sólo de cooperación, sino incluso de involucramiento de una fuerza no nacional para resolver el problema de narcotráfico-inseguridad pública es inminente. La visita de la secretaria de Estado y representantes de distintas agencias del gobierno de Estados Unidos lo hace evidente. La distancia entre los conceptos: cooperación y lo que en otros tiempos llamamos “intervención” o entre lo doméstico e internacional se diluye, y la pregunta es sólo de procedimiento: ¿cómo será esa cooperación-intervención y hasta dónde llegará?

Otra frontera conceptual que se empieza a diluir con el aumento de la violencia, esto no sólo en Juárez sino en el país, es la que separaba los sucesos que estaban relacionados con actividades del narcotráfico y las de actividades criminales. Se suponía que sólo este último afectaba a ciudadanos promedio en su vida cotidiana, mientras el primero lo conocíamos por los medios de comunicación. Anteriormente se asumía que la violencia que el narcotráfico generaba estaba acotada a lugares, regiones y personas involucradas en esas actividades. Pero hoy día la violencia indiscriminada y la aleatoriedad que denotan los eventos más recientes están cambiando la percepción del ciudadano. Esta sugiere que cualquier persona, cualquier día en cualquier lugar del país, puede de pronto encontrase en una situación de “fuego cruzado”.

En mayo de 2003 y junio de 2005 Parametría investigó sobre el nivel de conocimiento que tenía el ciudadano a nivel nacional sobre lo que en ese momento era un problema local: los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez. Ya hace cinco y siete años los niveles de conocimiento eran altos; 78% en 2003 y 93% en 2005 conocían del problema. Los asesinatos de los colaboradores del consulado estadounidense medido el pasado fin de semana pasado registra niveles casi de 100% de los que se enteraron. Los niveles de conocimiento de alguna manera indican niveles de preocupación.

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En 2003, una pregunta que no asumía ningún escenario prospectivo terminó siendo profética. Se pregunto: “Si el gobierno no tuviera la capacidad para resolver el problema de los homicidios de mujeres en Ciudad Juárez, ¿qué tan de acuerdo estaría usted en que organismos de otros países como el FBI intervinieran en el caso?” Los niveles de acuerdo con esta posibilidad van de 76% a 62% en los dos años mencionados. Es decir, uno de cada cuatro o uno de cada tres ciudadanos estuvo de acuerdo.

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El pasado fin de semana esta pregunta se cambió ligeramente por “Si el gobierno de México no tuviera la capacidad para resolver el problema de la inseguridad en Ciudad Juárez, ¿usted estaría a favor o en contra de que organismos de otros países como el FBI o los Cascos Azules de Naciones Unidas intervinieran en Ciudad Juárez?”. Al igual que en años anteriores, los niveles de acuerdo se mantienen en 69%.

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Llevado este escenario al ámbito nacional, si bien baja en su aceptación, no deja de ser mayoría quien prefiere el involucramiento de organismos extranjeros para la solución del problema: “Si el gobierno de México no tuviera la capacidad para resolver el problema de la inseguridad en el país, ¿usted estaría a favor o en contra de que organismos de otros países como el FBI o los cascos azules de Naciones Unidas intervinieran en todo el país?”. Aquí el nivel de acuerdo es de 57% contra un rechazo de 34%.

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Lo que indican estos números es que al ciudadano promedio no le preocupa la nacionalidad de la fuerza pública que le resuelva un problema tan apremiante como es el de la inseguridad. En los estados de frontera del país, la cercanía y estrecha relación con el vecino del norte asume niveles de colaboración cercanos. Es decir, están acostumbrados a ver de manera cotidiana a los estadounidenses trabajar en México. Así ha sido para el caso de las mujeres asesinadas en Juárez.

Lo extraordinario es que a nivel nacional hoy día se asuma como una necesidad y no haya el menor prurito nacionalista o preocupación por la soberanía. Una vez que las capacidades básicas del Estado están cuestionadas, al ciudadano promedio le importa poco la nacionalidad de quien le pueda brindar protección.

Esta predisposición pública es fácil de explicar. Primero, el promedio de la población no sabe cómo lidiar con la información que recibe. La cantidad de incidentes y los niveles de violencia que los medios de comunicación reportan son inusuales. Es información difícil de digerir. Por ello, resolver el problema es apremiante.

Y segundo, esta situación se agrava cuando no se tienen parámetros. Estos en principio los debería de ofrecer el gobierno. Pero las cifras del número de muertos no parece confiable. Y en algunos lugares del país la prensa está empezando a dejar de cubrir numerosos hechos por sentirse amenazada. Es decir el “oscurantismo informativo” hace que nuestra imaginación se desborde. De allí que otros medios de información, lamentablemente no validables, pasen a suplir estas funciones informativas como son las redes sociales a través de Twitter, Facebook o mensajes SMS. Condiciones inmejorables para la angustia colectiva.

Por ello no deben de sorprender los niveles de acuerdo de los mexicanos con la idea de que una fuerza extranjera se involucre en la solución de un problema tan grave. Aunque esta predisposición pública a la “intervención” sean una clara muestra de cuestionamiento a nuestra soberanía.

Un dato que ilustra: de acuerdo con la última medición nacional de Parametría, aún más del 50% aprobación presidencial, seis de cada diez mexicanos (62%) cree que a Calderón no le importan las principales necesidades de la población; 50% considera que México va por el camino equivocado. El 63% cree que empeoró la economía en el último año y, más aún, el 82% culpa de esta situación al gobierno federal. En cambio, al ponerle nombre al titular del Ejecutivo, la ciudadanía no le transfiere la responsabilidad.

Si esto es así nuestro indicador de aprobación presidencial es inútil, inoperante porque tiene poca varianza, porque no se mueve independientemente de la situación del país. Porque se estaría evaluando a la institución y no a la persona o su gestión. Porque tal vez estamos evaluando a una institución que nos intimida y nos rebasa. Tal vez estamos evaluando al Tlatoani, al cual es obviamente imposible reprobar.

FUENTES:

PARAMETRÍA: PARAMETRÍA: Encuestas en vivienda. Representatividad: Nacional. Número de entrevistas: 1,200. Nivel de confianza estadística: 95%. Margen de error (+/) 2.8%. Diseño, muestreo y análisis: Parametría SA de CV. Método de muestreo: Aleatorio sistemático con probabilidad proporcional al tamaño. Unidad de muestreo: Las secciones electorales reportadas por el IFE. Fecha de levantamiento: Mayo de 2003; junio de 2005 y marzo de 2010. •

Artículo publicado en El Universal, 24 de marzo de 2010. •

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